Pintar sobre cera... Si
conoces como queda es fantástico! unas formas extrañas sobre un oleosidad o algo similar es el resultado. Y le das
una forma e igual queda diferente.
Pero... ¿Y si no te diste cuenta que pintabas sobre cera? Está bien, hay que ser medio bobo para confundir cera con lienzo. Pero los errores son humanos.
Supongamos que ni te enteras que estabas pintando sobre cera y esperas otro resultado. Y ese nunca llega: el color perfecto; el tono parejo; la luminosidad sin brillos desparejos, nunca la encontráis ni la encontraste.
Entonces, es mejor estudiar los materiales. Así después no te comes un chasco.
Y bueno, si te equivocaste... vas a un local, compras lo que quieras y empezar de nuevo!
¿Quién sabe? después tu error puede ser una obra maestra, pero eso solo lo dice el tiempo.
El tiempo lo sabe todo. No le importa nada ni nadie. Tampoco existe, es solo una palabra y una dimensión conocida y creada por nosotros los humanos.
No hay forma de saber si esta bien calculado, pero es mas fácil creerlo y usarlo en nuestros relojes. Que nos llevan corriendo. ¿Hacia dónde?.
Estamos perdiendo el tiempo, dicen algunos. ¿Tiempo de qué?.
Cuando tenés algo en la cabeza, el tiempo sirve! y mucho, te enfoca y mide. Vos medís!
Pero si no tenés nada con que correr, si solo estas esperando a que te llegue la idea, ¿que haces en ese caso?
¿Correr buscando la idea?. ¿Esperar en el sofá?. ¿O mejor hacer la primera que se te pase por la mente y esforzarse por esa?
Te esforzas hasta que quede como te la imaginas. Y en el camino, se te ocurre otra.
O conoces a alguien con quien te asocias y ves que pasa.
Mejor hay que hacer para equivocarse, sino no hay confusión y no tiene gracia!